sábado, 26 de enero de 2008

Catársis anacrónica

Abriste la puerta y los dejaste entrar, jodete. Cerraste, blindaste, hermetismo total. ¿Ahora estás mejor? Jodete. ¿Hay una manera? Claro que no. Sí hay: joderse. O que no te importe, que a la larga termina siendo más o menos lo mismo. Si no te importa te jodés pero no te das cuenta. Una vez le pregunté a alguien que tenía un problema, si quería resolverlo o si lo que quería es que dejara de serlo. Es lo mismo -respondió. No señor, no es lo mismo, para nada es lo mismo.
Si algo te duele podés eliminar la causa (y con ella el dolor) o tomar un calmante y dejar que te sigan martillando la cabeza. Yo prefiero deshacerme del martillo. Aunque tarde más, aunque duela más. Me niego a resignar sensibilidad.
¿A qué venía esto? Ah, sí. No voy a jugar el juego como si no me importara. O nos jugamos enteros o cada cual a su casa. Eso es todo. Y me jodo. Sí, me jodo y me importa, pero prefiero el dolor a la indiferencia. Elijo jugarme y perder. Pero jugarme. Si querés jugártela conmigo, adelante, pero no te confundas, dije jugártela conmigo, no jugar.
Si querés jugar, comprate un yo-yo.

3 comentarios:

Eugenia dijo...

Por alguna razón que ambas conocemos, esta entrada me suena.. y mucho. Lo que no se es si se repite la historia o solo estabas haciendo un recuento general en base a un sentimiento particular, aunque no general.
Y quizás se deba a algo personal que mezclo con lo general, pero que no me recuerda a vos sino a mi... pero no logro descifrar por qué. Mmm, no, no creo que sea eso.

En fin, te quiero y espero que estés bien.

Noa dijo...

La verificación de palabra es insoportable

cuando escribir la tercera letra se me olvido que iba a decir

*MeL* dijo...

QUE BUEN PENSAMIENTO..

Tantas veces creí lo mismo...

Besos...


Ahhh adhiero a lo de la verificación de la palabra, es medio tediosa...